BELLA PVO
El enfrentarnos a miradas curiosas y preguntas en silencio por parte de Billy y de Charlie fue agotador.
Jacob casi de inmediato se retiro con su padre, ponièndo de excusa que mañana tenìa que levantarse temprano para venir por mi.
Charlie estaba impasiente por empezar con el interrogatorio.
-Y bien Bella...¿Has disfrutado esta noche con Jake?
-Sì. siempre es agradable estar con èl ¿por que la pregunta?-Respondìa tratando de evadirlo.
-Vamos hija, no seas cruel...cuèntame si ya puedo llamar a Jake "yerno" o no!!-comentaba sonrièndo.
El nudo que se formaba en mi garganta no querìa bajar.
-No...es algo dìficil de explicar.-Dije bajando la mirada al ver en su rostro la desiluciòn.
-Pero si se veìan tan bien!! ¿acaso no te gusta?-preguntaba impasiente.
-Claro que me gusta, pero aùn no creo que sea el momento adecuado...
-Ay Bella, Jacob Black te ama, de eso no hay duda, ¿què esperas entonces?-Su tono me hizo enojar.
No soportaba que quisiera imponerme algo o a alguièn.
-Pues mis desiciones, no creò que sean de tu incumbencia Charlie, asì que si tanto te gusta Jacob black..pues hazle caso entonces tù!!
Me sentìa muy molesta, no sabìa ni por que habìa reaccionado tan exagerada.
Querìa dar la vuelta y pedirle disculpas a mi padre.
Pero mi orgullo, lo impedià.
"Mañana antes de irme al trabajo, le pedire perdòn"
Entre a mi habitaciòn y tomè mis cosas para meterme a bañar.
El agua caliente bajando por mi cuerpo desnudo me hizo entrar en un estado de relajaciòn.
¿por que en realidad me habìa puesto tan iracunda con Charlie?
De verdad me parecìa tan molesto tener una relaciòn sentimental con Jake??
O estaba esperàndo inconcientemente a alguièn màs...A alguièn imposible.
Tratè de despejar de mi cabeza el rostro del chico que me torturaba.
Aùn con el cabello mojado me metì a la cama.
No tenìa muchas ganas ni energìa para secarlo.
Me sentìa realmente fatigada.
Ràpidamente perdì la conciencia, entrando en un sueño profundo.
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EDWARD PVO
Tràs las visiones de Alice, me sentìa un poco màs tranquilo.
Pero aùn seguìa rondando por mi cabeza el deseo irracional de seguir a la dueña de mi inquietud.
Me decìa que si tan solo si estuviera lo suficientemente cerca para aspirar su aroma, y era lo realmente fuerte como decìa mi hermana para soportar la tentaciòn de arrojarme sobre ella y matarla, podrìa hacerles la vida a mi familia màs llevadera.
Y la mìa por lo menos soportable.
Corrì por el bosque, siguièndo su inconfundible olor.
Ràpidamente lleguè a una pequeña y modesta casa.
En el segundo piso, se oìan las respiraciones acompasadas de sus habitantes.
La fragancia de ella me indicaba que era su habitaciòn la que daba la ventana a la calle.
Sin esfuerzo alguno trepè por el muro, sujetàndome de la pequeña cornisa.
Ahì estaba ella.
Dormida sobre su pequeña cama. Su ventana se encontraba cerrada, no serìa difìcil abrirla.
Al hacerlo, su perfume me llegò de golpe.
Tuve que hacer un esfuerzo enorme por mantenerme cuerdo y racional.
Cuando poco a poco me fuì acostumbrando a su aroma.
Me inclinè, para estar lña mitad de mi cuerpo dentro de la pequeña habitaciòn.
Me sentìa como un depravado, acozador livìdinoso.
De pronto pensando que ella se habìa despertado por la claridad de sus palabras escuchè mi nombre de nuevo salir de su boca.
-Edward....mmm Edward-murmuraba gimièndo.
El extàsis que sentì fue mayor que si hubiera tomado sangre humana.
Ella estaba soñando conmigo, y al parecer no era una pesadilla, sino algo placentero.
Bella se revolvìa suavemente en su tibia cama, gimièndo.
De pronto sensaciones que jamàs habìa experimentado llegaròn a mì.
Me espantò la estrechez que sentì en mi pantalòn de pronto.
Salì corriendo despavorido.
¿Què era lo que està simple humana me estaba hacièndo?
Tràs haberme tranquilizado y estar lejos de su precencia, recapacitè.
Ninguna mujer, ni humana ni vampiro habìa despertado interès en mì, vamos ni siquiera atracciòn.
Y ahora llega ella y con tan solo oir mi nombre entre sus labios me pongo como "quinceañero impaciente" no puede ser!!
La presencia de Carlisle se hizò llegar hasta donde me encontraba.
"Alice me ha avisado, que estabas aquì"style="font-style:italic;">
-¿te puedo ayudar en algo Edward??-su pregunta era sincera.
-Sì, padre...necesito orientaciòn.
lunes, 7 de septiembre de 2009
CAPITULO 16-EL ESTUDIANTE-
jueves, 3 de septiembre de 2009
CAPITULO 15-TIEMPO-
BELLA PVO
Jacob no había querido responder a mi pregunta sobre su aberración contra la familia Cullen, me había dado evasibas rídiculas.
No tenía ganas de pelearme con él; así que por esta vez no discutí, dándole por su lado.
Sabía que me estaba ocultándo algo serio, pero si él no quería decirmelo, quizá aún no había la suficiente confianza entre nosotros.
Por eso desidí que lo mejor era buscar nuevo tema de conversación.
-Bueno, ¿de que querías hablar conmigo?-pregunté al recordar lo de la mañana.
-Bueno...este...verás, yo...¿tienes hambre?-Contestó de nuevo evadiéndo la verdad.
Nunca había visto tan nervioso a Jake, me preocupaba en realidad.
Quisé darle el beneficio de la duda.
Tal vez si no lo presiono, me cuente lo que en realidad piensa.
-Uhmm,sí, creó que me haría bien comer algo...-Murmuré aún con desconfianza.
Arrancó el vehículo, y salimos hacia la carretera.
Pensé que nos dirigiríamos a casa de mi padre.
-¿a dónde vamos?
-Quisiera llevarte a un lugar especial, tú sabes para celebrar...tu primer día!!-dijo sonriéndo y emocionado.
!!ALGO RARO LE PASA A ESTE HOMBRE...O SERA BIPOLAR??!!
-Esta bien ¿pero Charlie y Billy estan enterados?-No quería que mi padre se preocupara por la tardanza.
-Claro que lo están...¿que, te preocupa estar a solas conmigo?-Quería sonar bromista pero por un segundo una mueca de dolor cruzo su rostro.
-No claro que no...ni que fueras el "lobo feroz"...Jake el "feroz"-dije de repente riéndo por la gracia que me hacía imaginarlo!!
-En ese caso...tendrías que ser tu "Bellucita roja" y no tengo duda alguna de que sabrías deliciosa!!
Su comentario me avergonzo un poco.
Aún no tenía muy claro, que era lo que deseaba de Jake.
Me gustaba,de eso no había dudas...pero había algo dentro de mí, que me decía que él no era del todo honesto conmigo.
Algo serio me ocultaba.
Y con mi decepción amorosa pasada, no quería abrir mi corazón a alguién que me guardará secretitos, por muy inocentes que parecieran.
Quisé pasar el trayecto sácandole la vuelta, e impidiéndole que volviera a sacar comentarios con intensiones amorosas ocultas.
Así que nos dedicamos a bromear, con tonterías.
Cuando menos ví, ya estabamos en Port Angeles.
Jacob acomodo el auto, cerca de la bahía.
Había venido algunas veces, la gran cantidad de tiendecillas y restaurantes hacían pintoresco el lugar.
Era temporada baja en cuestiones de turismo, así que había muy poca gente en las calles.
Los restaurantes estaban casi vacios.
-¿qué deseas comer?-Jacob jugueteaba nervioso con las llaves, sin verme a la cara.
-No lo sé,¿te gusta la comida italiana?-Dije señalando el local más próximo a nosostros.
Jake sólo asintió en silencio.
Al llegar a la puerta, la mesera; una jóven chica de alrededor de veinte años,de cabello artificialmente rubio, nos sonreía amablemente.
-Hola buenas noches..¿mesa para dos?-preguntaba en tono profesional.
-Sí, por favor.-contestaba Jacob.
Nos encamino hacia el centro del lugar en una pequeña mesa.
Mi amigo suspiro por lo bajo.
Tanto la mesera como yo lo observamos, por su reacción.
Hasta ése momento no me había dado cuenta de lo bien que se veía Jake.
Estaba acostumbrada a verle con playera casual y pantalones de mezclilla o shorts.
Pero hoy lucía grandioso.
Su camisa color celeste de manga larga y pantalones de vestir negros lo hacían parecer fisico culturista.
Su cabello peinado hacia atrás.
En resumidas cuentas atractivo por donde se vea.
-En un momento los atiendo,Mi nombre es Sheyla y tendré el honor de servir su mesa.Dijo coqueteándole descaradamente a mi amigo.
¿Acaso no veía que venía acompañado??
Me empezaba a molestar por la falta de respeto.
"QUE NI CREA QUE LE DEJARE PROPINA!!!"
Estaba inmersa en mis pensamientos, cuando sentí la mano de Jacob sobre la mía.
-¿Tienes frío?-susurró.
-No,eestoy bien-respondí de inmediato.
Nuestras manos seguían entrelazadas.
¿Qué era lo que debía hacer?
No creía correcto rechazar su gesto, tal vez se moleste.
Pero me incomodaba un poco el calor que despedía su mano.
En el momento en que empezaba a arderme, llegó la mesera con el menú.
Quisé aparentar que leía detenidamente.
Pero la mirada penetrante de Jake me deconcentraba.
Y al coincidir sus ojos veían con ternura, y tímidez.
Sus mejillas estaban rojas a pesar de su piel oscura.
¡¡Quizá esté enfermo y yo aqui haciéndolo sentir mal, al haber pedido cenar fuera!!
-Bien que van a ordenar??-preguntaba la jóven.
Estaba a punto de decirle que mejor nos retiraríamos, cuando Jacob empezó a pedir su comida.
-Yo...me podría traer los "ravioles con zetas" y una coca por favor-Dije para acompañarlo, pero si seguía comportándose raro, pediría la cuenta para poder llevarlo al hospital.
Jake empezó a inhalar profundamente varias veces, estaba espantada.
-Bella...yo, quería decirte que ...te amo.-Soltaba de golpe y de inmediato se llevaba las manos a la boca.
Yo me hallaba en estado de shock.
No sabía ni que decir...Había malentendido todo.
Hubo un silencio incómodo entre nosotros, hasta que llego la comida.
Tuve que tragarme el nudo que estaba en mi garganta, con un trago del helado refresco.
Jacob seguía esperando mi respuesta.
-Jake...yo,este...ha sido tan de repente...me has tomado por sorpresa, no sé que decir!!-Dije sincera.
No quería herirlo, pero tampoco quería forzar algo, que no sentía correcto.
-Esta bien, Bella...no te preocupes,pensé ver algo...y al parecer me equivoque..-Musito reprimiéndo las ganas de llorar.
-No, Jake...es sólo que siento que aún es muy pronto, quisiera conocerte más...No me gustan las sorpresas ni los secretos...¿Me darías tiempo para que nos conozcamos?-Le dije sonriéndo.
Trás un leve segundo lo pensó, su rostro cambio de nuevo a ser animoso.
-Muy bien, Bella...te daré tiempo, pero te advierto que no dejaré de insistir.
Un pequeño atisbo de la sonrisa que yo recordaba jugueteaba en las comisuras de su boca.
-Esta bien Jake.-decía paciente.
La cena se desarrollo tranquilamente.
El camino hacia Forks fue un poco díficil.
La desilución y el sufrimiento de Jacob, al no haber salido la noche como él planeaba, me dolía.
Quería a Jacob Black, pero no lo suficiente aún como para aventarme a una relación seria.
Así que la mayoría del trayecto fue en silencio y sin mirarnos siquiera.
La casa de Charlie se hayaba con las ventanas iluminadas.
De seguro nuestros padres, estaban esperando ansiosos la noticia.
Casi podía imaginar a Billy y a Charlie mirándo por la ventana con ojos curiosos.
Traté de bajarme del auto, pero Jake me tomó la mano impidiéndolo.
-Bella...¿puedo pedirte un favor?-susurraba suplicante.
-El que quieras Jake.
-¿Podríamos fingir que nada paso hoy?...Tù sabes, no quiero perder tu compañìa.-Decìa con la mirada triste.
-Claro Jake, seguimos tan amigos como siempre!!-Como podìa negarme al verlo tan abatido.
Ràpidamente saliò para abrirme mi puerta.
AL llegar a la puerta oimos tràs de ella, los cuchicheos de nuestros padres.
Tomè aire antes de enfrentarnos a ellos.
CAPITULO 14-RAZONES-
EDWARD PVO
Mi enojo era tan grande, que sentía que salían llamas de mis ojos.
Apretaba con fuerza el volante, tratando de no romperlo.
Mis hermanos conociéndo mi mal temperamento, quedarón en silencio, miéntras Jasper mandaba ondas tranquilizadoras en mi dirección.
-Estoy bien, Jasper guárdate tus trucos.-Dije cortante.
LLegamos rapídamente a la casa.
Esme como de costumbre nos esperaba en la entrada, para recibirnos.
-Hola chicos,¿cómo les fue en la escuela?...¿por que esas caras largas??-Preguntaba preocupada.
-Nada Esme...preguntale aquí al "señorito todo perfección"!!-Murmuraba Rosalie.
-No te preocupes Esme,no paso nada malo, solo nos encontramos con uno de los...-Tuve que contener el despectivo apodo con que los llamabamos, ya que a Esme le molestaba escucharnos maleducados.
-"Quileutes" al final de clases...buscaba pleito, pero no le dimos gusto, y venimos directo a casa.-Respondí tranquilizando a mi madre.
-Ah que susto!!! No quisiera ni imaginar en que hubiera terminado aquello.-Decía aliviada.
"Edward, y ¿tú como estas?" preguntaba en sus pensamientos Esme.
-Bien, fue díficil, pero al menos hoy no mate a nadie...-quisé sonreirle pero solo alcancé a hacer una mueca.
-Ya te lo dije antes...No le harás nada, ella será importante en la vida de todos nosotros...eso sin nombrar que me ha caído muy bien y será mi gran amiga-Soltaba de pronto la pequeña vidente.
Todos nos le quedámos viéndo con cara de "De que hablas Alice!!!", esperándo una respuesta convincente, pero ella solo salió riéndo como demente.
Traté de alcanzarla a través del bosque para que me aclarará su nueva predicción.
-Alice, me estoy cansando de tus jueguitos...Quiero que de una vez me digas lo que sabes!!-Le hablaba mostrando mis dientes en señal de advertencia.
-Esta bien, esta bien...amargado,no aguantas una broma!!..Aún no estoy totalmente segura, las imagenes son borrosas, pero mira...-dicho esto me mostro en su mente las diversas imágenes.
Me veía a mi mismo sonriéndo de la mano de Bella...¡¡Yo sonriéndo??!!
En otra la veía dormida en una pequeña cama, y yo a su lado cuidándo su sueño.
La última era donde se veía a mi pequeña hermana abrazando fraternalmente a Bella felices ambas.
-Por favor Edward, no me quites a mi "amiga"!!!-Suplicaba con cara de "cachorro abandonado".
-Alice, sabes que tus chantajes emocionales no funcionan conmigo!! ¿cómo estas tan segura de que no terminare matándola?
-Por que no le desearás, soló eso puedo decirte...¿Acaso no te has dado cuenta??...Si en verdad, quisieras hacerle daño, ni siquiera estarías aquí discutiéndo conmigo.-Explicaba cruzándose de brazos satisfecha.
¿Estaría en lo cierto Alice?
Mi cabeza era todo un caos; por una parte mi instinto quería tomar lo que me llamaba..su sangre.
Por otro lado...el que fuera el único caso que mi "don" no funcionará con ella, era un gran enígma.
Pero lo que más me tenía aferrado, era la duda del por que "el perro" estaba con ella.
No sabía siquiera por que esto yo ya lo había convertido en un asunto personal.
No permitiría que nadie más que yo, la poseyera.
Ella era para mi...su sangre me lo revelaba.
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JACOB PVO
¿QUE LE DIGO, QUE LE DIGO??
"HABER JACOB TRANQUILO, NO ENTRES EN PANICO...SOLO DILE ¡AH SI BELLA SE ME HABIA OLVIDADO DECIRTE QUE SOY UN HOMBRE LOBO...PERO DE LOS BUENOS, ¿EH? Y NOS DEDICAMOS A ACABAR CON CRIATURAS ABOMINABLES COMO LOS ASQUEROSOS "VAMPIROS" Y LOS CULLEN SON DE ESA CLASE!!
¡¡SI COMO NO!!
-No se de que me hablas!!-Traté de sonar inocente.
-Mira Jacob Black, no me engañas, he visto como hace unos minutos veías a los chicos, y ni trates de negarlo por que también recuerdo que no soportabas al doctor, así que estoy esperándo...-Ay se me había pasado que Bella era demasiado perspicaz aveces.
-Bella estas exagerando, no has escuchado el dicho ése..."de no somos monedita de oro para caerle bien a todos"?? pues hay algunas personas que no me caen bien, sin necesidad de tener una razón específica...-Me felicitaba a mi mismo, por lo inteligente de mi respuesta.
Al parecer la había dejado más apacible, ya que sólo entrecerro sus ojos y asintió lentamente.
-Bueno, de que querías hablar conmigo??-soltó de repente.
¡¡AY MADRE MIA!!
-Bueno..este ...verás, yo...¿tienes hambre??-Dije de improviso para cambiar de tema y darme un poco más de tiempo.
-Uhmmm, sí, creó que me haría bien comer algo...
Desidí que lo mejor sería ir a cenar algo, en Port Angeles,ya que quería que fuera un lugar romántico o por lo menos bonito, para ser recordado.
-¿a dónde vamos?-pregunto curiosa.
-Quisiera llevarte a un lugar especial, tú sabes para celebrar...tu primer día!!-Dije sonriéndo.
-Esta bien, ¿pero Charlie y Billy estan enterados?
-Claro que lo están...¿que te preocupa estar a solas conmigo?-No pudé evitar preguntar sin sentir que me apachurraba el corazón.
-No claro que no...ni que fueras el "lobo feroz"...Jake el "feroz"-señalaba divertida.
"AY BELLA...SI SUPIERAS!!
-En ése caso...tendrías que ser tu "Bellucita roja" y no tengo duda alguna de que sabrías deliciosa!!
Bella sonreía poniéndose roja de vergüenza.
Todo el camino nos fuimos haciéndo bromas de ése tipo.
Al llegar me estacioné en el mirador que daba hacía la bahía.
El lugar era un hervidero de gente en época de turismo, ahora la temporada era tranquila.
-¿Qué deseas comer?-Preguntaba nervioso.
-No lo sé.¿Te gusta la comida italiana?-Decía señalando el pequeño y pintoresco local.
Nos enaminamos en esa dirección.
por fortuna, me había cambiado y acicalado para este encuentro.
La mesera nos dedico una sonrisa de bienvenida, y nos dispuso una mesa en el centro del lugar.
yo hubiera deseado algo un poco más privado, pero en fin..
Por lo menos el lugar no estaba muy concurrido, esa noche.
-En un momento les atiéndo, mi nombre es Sheyla y tendré el honor de servir su mesa.-Dijo la jóven guiñandome el ojo coqueta;Alejándose contonéando las caderas.
Bella sólo enarco una ceja en señal de incrédulidad por el descáro.
Quisé hacerle sentir que sólo tenía ojos para ella.
Pusé mi mano sobre una de las suyas, su terza piel estaba fría.
-¿Tienes frío?-Pregunté más que nada para escuchar su voz.
-No, eestoy bien-dijo mirando a nuestras manos poniéndose roja de inmediato.
La mesera nos interrumpió dejándonos las cartas para ordenar.
Mi corazón latía a mil por hora, de repente nos descubríamos mirando uno a otro tímidamente.
Sentía que mis mejillas estallaban.
-Bien que es lo que van a ordenar.-Nos sorprendió Sheyla.
"¡¡Diablos ni siquiera había visto el menú!!"
"RAPIDO jAKE ESCOGE LO PRIMERO QUE ENCUENTRES...DE TODOS MODOS NO CREO QUE PUEDAS TRAGAR NADA CON TANTA MARIPOSA EN EL ESTOMAGO!!!"
-Uhmm..creó que pediré ...pasta "Alfredo" y una soda.-Dije rápidamente.
-Yo...me podría traer "ravioles con zetas"y una coca por favor.-Bella se veía al igual que yo nerviosa.
"!!OK JACOB ES HORA...VALOR HOMBRE!!"
-Bella...yo, quería decirte que...te amo...
miércoles, 2 de septiembre de 2009
CAPITULO 13-NATURALEZAS-
El tiempo de vacaciones, había acabado.
Cada día que pasaba, me sentía más cerca de Bella.
Bueno,a quién engaño estoy perdidamente enamorado de ella!!
La he aprendido a conocer, y me gusta lo que encuentro en ella cada día.
Desde su torpeza absoluta, hasta cuando se ruboriza por cualquier cosa.
Es la persona más noble, inteligente, leal, desinteresada, encantadora, alegre, divertida...y así podría pasarme horas y horas encontrando y describiéndo todas sus virtudes.
Me encantaba pasar el día entero con ella.
Y al pensar que pronto, entraria a trabajar a la escuela Preparatoria de Forks. Reduciéndo mi horario con ella, me destrozaba el corazón.
Ya lo teníamos planeado, Charlie estaría bajo nuestro cuidado.
Billy había acordado con la viuda Clearwater, en que ella cocinara para ambos, al igual que ayudarnos con las tareas domésticas. La plata no sería mucho problema, ya que Sue, no pidió mucho salario.
En mi trabajo, al ser yo mismo mi propio jefe, el horario era flexible.
Aparte de que contaba con la ayuda de Seth, Quil y Embry como mis hombres de confianza.
Había estado todo el día tratando de pensar la mejor manera de abordar el tema con Bella.
No quería seguir siendo solo su "amigo".
Los sentimientos que en mi corazón se ahogaban, pedían a gritos salir.
Pero el terror de no sentirme correspondido me hacían acobardarme.
Había pedido consejo a mi mejor amigo. Mi padre.
-Pues sólo díle y ya Jake!!! no veo cual es el problema...Isabella es una buena chica para ti, estoy muy contento de que la hayas encontrado hijo-Decía sonriéndo mi padre.
-Además he estado hablando con Charlie, y él también aprueba su relación.
Que bien!!!...Mi padre y mi futuro suegro me apoyaban, ahora sólo faltaba que la interesada y dueña de mis quincenas me aceptará.
Bella estaba emocionada y a la vez nerviosa por su primer día.
Quería estar con ella, y apoyarla en todo momento, protegerla de esos "escuincles" mañosos y sinvergüenzas.
De pronto la sensación de celos, me hacía desear ahorcar a cualquiera que se atreviera a verla inapropiadamente.
Pero recorde que no tenía derecho alguno sobre ella, yo no quería ser el típico "novio" celoso y sobreprotector.
¡PARA ESO PRIMERO DEBÍA SER EL NOVIO!!
"PARA PODER RECLAMAR ALGO PRIMERO FIJATE QUE SEA TUYO!!"
Pensaba abatido.
La cena en casa de los Swan fue en silencio de mi parte, mi mente estaba enmedio de un debate importante.
La señal de que debíamos retirarnos por parte de Billy, me hizo salir de mis cavilaciones.
Quedé en recoger a Bella temprano para llevarla al colegio.
¡Por nada del mundo me lo perdería!!
Así tendría tiempo de preparar mi discurso.
Al apenas llegar a casa, la manada estaba reunida para patrullar.
No había existido ningún problema hasta ahora con los vampiros, pero más valía estar alertas.
Rápidamente entre en fase, convirtiéndome en la criatura mitológica.
-Que pensara tu "novia" si te viera así?? ¿crees que te lanzaría un hueso??-Decía burlona la arpía junto a mí.
-No creo que a ella le importe...Pero al verte a ti Leah, si creó que tendría pesadillas!!-Soltaba mordaz.
Leah Clearwater, era la única mujer lobo de la manada.
Debíamos soportarla, aunque a nadie le agradaba.
Al romper con Sam, el alfa del grupo. Se había convertido en una amargada sin corazón.
Y su mejor pasatiempo era hacer la vida miserable a los demás.
En especial a mi.
Alguna vez su hermano; Seth, me había comentado que Leah después de Sam,yo era el que más le gustaba.
Rara manera de hacerte sentir especial, "amor apache".
Por eso si tenía ocasión en devolverle el golpe, lo hacía sin malicia, pero defendiéndome de ella y su veneno.
-"Eres un estúpido Jacob Black"!!-Me insultaba gruñendo.
La inspección fue rápida, no tardamos mucho en regresar a casa.
Quería dormir, para que pudiera levantarme mañana temprano sin problemas.
Me despertó el ruidito que hacía la silla de mi padre al caminar.
Diablos!! condenado trasto de despertador!!
De nueva cuenta se había descompuesto.
Miré el reloj de pared.
¡¡MALDICION, YA ES TARDE...AHORA NO TENDRE TIEMPO NI DE PREPARAR LO QUE LE VOY A DECIR!!
Decía echándo pestes, al mismo tiempo que me ponía mis jeans y la primer playera que encontraba.
Salí a trompicones por la puerta sin siquiera haber saludado a Billy.
Ni de darme cuenta de que tampoco llevaba zapatos.
-Ey Jake...¿no olvidas algo?-Señalaba divertido mi padre,en la mano llevaba mis tenis,y por si fuera poco las llaves del auto.
-¿dónde tienes la cabeza amigo??-Se burlaba entregándome los objetos.
La vergüenza era evidente en mi rostro.
-Gracias papá...no se que haría sin ti-Dije sincero y corriéndo al auto.
Rápidamente llegué a casa de Bella.
Estaba emocionado por ella, pero a la vez me sentía lleno de ansiedad.
Aún no sabía como hablar con ella.
Miles de opciones viajaban por mi cerebro.
"Bueno...Hola Bella,estas muy bonita hoy...¿sabías que la gente piensa que somos novios? yo creó que deberíamos hacerles caso!!...No, demasiado tonto."
"Bella estoy harto de ser solo tu "amigo" quiero ser más...No, tampoco demasiado directo!!!" "Bella nuestros padres creen que nos vemos bien juntos ¿qué opinas...les damos gusto con unos cuantos nietos?...Que patético, por lo menos si no me abofetea me corré!!!
Pero al abrir ella la puerta, me dejaba en blanco.
Se veía maravillosa.
Tan segura de si misma, tan madura, que no pudé evitar que mi mirada viajará por su hermoso cuerpo.
Sus piernas siempre estaban ocultas por pantalones de mezclilla.
Y ahora observarlas, tan perfectas, y delineadas, hicierón que de pronto me costará tragar saliva.
Tuvé que respirar varias veces antes de que el deseo de recorrerlas me llevará a perder el juicio.
-¿Ya estas lista?-Fué lo único cuerdo que pudé decir en ese momento como distracción de mis anhelos.
Bella subió al asiento del copiloto, después de que yo le abriera la puerta.
Al pasar cerca de mi, sentí mi cuerpo estremecerse por su cálidez y su perfume.
Cómo deseaba en ése momento tomarla entre mis brazos y robarle un beso "marca Jacob" que la hiciera saber todo lo que yo sentía por ella.
"Todo con calma "galán" habra tiempo de sobra!!"-me decía mentalmente.
Rodée el carro para entrar y encenderlo.
Estaba demasiado nervioso, como para iniciar una conversación.Creó que ella lo notó.
Cuando habíamos llegado a la escuela, me desidí a tomar valor.
Pero ella me sorprendió con su comentario.
-Gracias por traerme Jake, en cuanto tenga la oportunidad, me comprare un auto, para no molestarte más.-Dijo sonriéndome.
¡¡NOOOO!! Ella pensaba que mi silencio era por que me molestaba??? Debía aclararle que no era así...Que era un sueño tenerla cerca, que era un honor ser su chofer y que por mi lo sería siempre!!
-No es ninguna molestia Bella, sabes que lo hago con gusto "Con demasiado gusto!!"em>>..."Piensa Jacob, piensa rápido el tiempo se acaba!!"
-¿puedo venir a recogerte cuando salgas?..Quisiera hablar contigo ¿a las 5:00pm?-Dije esperando que no se negara.
Ella sólo asintió al ver su reloj de pulsera.
Se bajo del auto despidiéndose con la mano.
Yo me quería azotar contra el volante por mi torpeza.
Salí del estacionamiento, lentamente no sin antes verla nuevamente de reojo.
Como siempre me ocurría al dejarla, un sonoro supiro, surgio de mí.
"AY JACOB BLACK ...AHORA SI TE LLEGO LA HORA!!"
En el transcurso de la tarde, mi cabeza estaba demasiado ocupada pensando en Bella, como para poder pensar en lo que ocurría a mi alrededor.
-Jake,hermano si no te fijas echarás a perder ése motor...-Decía Seth al verme a punto de echarle agua en vez de aceite al auto.
-De verdad Jacob, jamás te habíamos visto así...Bella Swan es tu peor enfermedad-Bromeaba Quil.
-Sí...como vas te va a llevar a la quiebra!! Es el segundo error del día, y aún falta para que vayas por ella.-Comentaba Embry Call, uniéndose los demás a carcajadas.
Si tenía que admitir, era un asco, estaba realmente enfermo por Bella Swan.
Miraba a cada rato el reloj en la pequeña oficina del taller.
Como si cada vez que lo mirase fuera a ir más deprisa.
Parecía león enjaulado, dándo vueltas a la habitación sin hacer nada en realidad.
A la hora de la comida, me reuní con Billy y Charlie.
No tenía hambre, sentía un nudo en el estómago por los nervios.
-Relajate chico, que mi hija no te va a comer, ¿ya pensaste como te declararas?-preguntaba curioso Charlie.
Me sentía como un niño pequeño, al ser puesto en evidencia, sólo pudé negar con la cabeza.
-Yo opino que sea directo y que vaya al grano...eso siempre nos a funcionado a los Black!!-Decía orgulloso mi padre.
-Pues quizá, haya funcionado contigo, pero conozco a mi hija, así que...-Sus palabras quedarón en el aire, no quería escucharlos.
Fue cuando Sue nos sorprendió a todos con su consejo.
-Cállense!! Dejen que el pobre chico tomé sus propias desiciones...Jacob ¿que sientes cuando estas cerca de Isabella?? -me preguntaba de pronto.
-Felicidad, paz, gozo...tantas cosas-soltaba suspirando.
-Yo te aconsejo, que la tomes de la mano y que al mirarla a los ojos, la dejes ver todo lo que me has dicho a mi...Te deseo suerte hijo.-Susurraba pálmeandome el hombro.
Sue Clearwater me había dado un consejo, como una madre a su hijo.
Yo había perdido hace mucho tiempo a la mía.
Así que el gesto, se me hizó muy tierno de su parte.
-Gracias Sue, de verdad te lo agradezco.-Dije dándole un beso en la mejilla.
-Ya, basta de ser "melozos"...tienes que apurarte ¿quedaste con ella a las 5 no?-Decía al tiempo que señalaba el reloj.
¡¡Rayos, de nuevo retrazado!!!
Salí de la casa de Charlie a velocidad de rayo, apenas escuchando a lo lejos los gritos de ¡¡Suerte!!
El plantel se hayaba casi desierto, solo quedaban unos cuantos coches y algunos estudiantes.
Baje apresuradamente para encontrarme con Bella, cuando de pronto los escuche.
Una pequeña chica "vampiro" le estaba reclamando a otro de su especie; algo sobre haber por poco atacado a alguién.
Mi naturaleza estaba instruida para proteger la vida humana de su peligrosa existencia.
-¿QUE DEMONIOS HACEN USTEDES AQUI,"SANGUIJUELAS"!!??-Grité amenazándolos.
El odio que hay entre ambas especies esta duramente arraigado.
No hubo respuesta de su parte.
De pronto el macho empezó a gruñir en señal de estar preparado para la lucha.
La hembra, trató de calmar los ánimos haciéndonos notar que alguién podía vernos en ese momento.
Al relajarse el "parásito asqueroso" pudé observar mejor su rostro.
Era el que nos habíamos encontrado en el hospital..por el que Bella babeába como tonta.
¿Qué era lo que estaba haciéndo ése aqui??
De inmediato la puerta de la oficina escolar se abrió.
La sospecha me cayó de inmediato.
Ellos observaban a Bella, con ojos de espanto como si no quisieran ser descubiertos.
Ellos hablaban de "mi Bella".
Hablarón en murmullos y se alejarón rápidamente en su auto con los demás "bichos inmundos".
Corrí para abrazar a Bella, mi alivio al verla me hizó soltar la frase sin reponerme a pensar en las consecuencias.
-Lo siento, ¿no te lastimarón?-Quería saber si estaba bien y me disculpaba por si se había dado cuenta de nuestro altercado.
No me había dado cuenta de que mis fuerzas, eran demasiado para su frágil cuerpo.
-JJake...nno puedo respirar-dijo apenas en murmullos.
-Oh lo siento-dije disculpandome nuevamente aflojando la fuerza pero sin soltarla.
-Vamonos, no es seguro estar aquí.-Hable en voz baja, más para mi. esperando que ella no alcanzara a escucharme.
La ayudé a subir al auto.
Se veía confundida y algo molesta.
Quisé tratar de distraerla.
-¿qué tal fue tu día?
-Bien...aunque algo pesado-dijo seria.
-Jake, ¿que pasa entre tú y los Cullen?-pregunto sin rodeos.
¡¡RAYOS AHORA QUE LE DIGO??!!
martes, 1 de septiembre de 2009
CAPITULO 12-DESTINO-
EDWARD PVO
Después de que las chicas, habían escogido para cada quién nuestros vestuarios para ir al colegio, Carlisle nos recomendó y sobre todo haciéndo incapié en mi, que fueramos a cazar.
Emmett y Rosalie siempre formaban equipo. Para nadie era novedad que después de "comer" se dedicaban a perderse en el bosque para una sesión de sexo salvaje.
En esas ocasiones mi "don" era una verdadera tortura.
Alice y Jasper eran más recatados, pero aún así, la conexión entre ellos era más íntima y me hacía sentir fuera de lugar.
Así que yo siempre actuaba solo.
Por eso me desconcertó que Alice, se acercara a mi.
-¿Podemos ir a cazar contigo??-Sabía que ella me estaba ocultando algo.
Sólo asentí, y salimos corriéndo velozmente.
Acababa de vaciar a mi tercer presa, cuando Alice desidió por fin hablar.
-Edward, no sabes lo contenta que estoy de que hayas desidido regresar, todos te extrañabamos.-Dijo sincera.
-Y yo también a ustedes Alice...pero no creó que esa haya sido la razón por la que hoy quisieras venir conmigo a cazar ¿o me equivoco?-conteste perspicaz.
De pronto Alice, me dejo ver en su mente.
Me veía a mi mismo, de frente a la mujer que había vuelto mi vida en un infierno ...y había dos posibilidades; una donde allí mismo la tomaba y a la vista de todos su preciosa sangre saciaba mi sed...El monstruo ganaba la batalla.
La segunda; estaba yo conteniéndo con todas mis fuerzas el derrotar mi instinto, y ella salía ilesa.
-Creó que la segunda opción es la correcta para ti, Edward-Decía plenamente convencida.
-Alice, no creó tener tanto autocontrol, no creó poder hacerlo solo-Susurré abatido.
-Ay tontito, yo te ayudaré...estaremos en la misma clase.No permitiré que la mates...tengo el leve presentimiento de que ella es especial-Un brillo de picardía estaba en sus ojos ambarinos.
Me sentía más reconfortado con las palabras de mi hermana.
-Vamos, no tenemos mucho tiempo-Dije mirando el amanecer.
Corrimos hacia la casa, para alistarnos.
Al llegar al instituto, sabiamos lo que nos esperaba.
Emmett, Jasper y Alice me confortaban diciéndo que todo saldría bien, y que contaba con ellos para cualquier cosa.
Rosalie, era un caso aparte.
"Espero que demuestres lo "perfecto" que eres...Por que si por alguna estúpidez de tu parte nos metes en problemas, te arrepentirás Edward"!!!
Rosalie siempre tan cariñosa!!
Entramos a la oficina de control escolar por nuestros horarios de clase.
La secretaria, una jóven veinteañera, al vernos de inmendiato, se atraganto con lo que estaba comiendo.
Nos observaba de arriba a abajo.
A las chicas con envidia y a nosotros con lujuría.
Jasper se sintío nauseábundo, al igual que yo.
Una vez más, como odiabamos nuestros "dones" en estos momentos.
"Ay pero si hoy no es navidad,para semejantes regalazos!!!"-Pensaba la mujer.
-En que puedo ayudarlos?? -preguntaba solo dirigiéndose a los varones.
-Hola somos los Cullen, venimos por nuestros horarios.-Decía divertida Alice.
"Ay estos son los famosos hijos del doctor "maravilla"!!.. pues los niños no se quedan atrás...uhmmm!!"
-Claro, claro...¿son nuevos en el pueblo,verdad? Por que no los había visto antes...-Sonriéndo le guiño un ojo a Emmett.
El detalle no paso inadvertido por la furiosa Rosalie.
"Humana rídicula...¿como se atreve a querer coquetear con mi marido!!"
Por lo bajo y a velocidad vampírica le di una advertencia a mi celosa hermana.
Ella solo soltó un pequeño bufido y se le acerco a Emmett, dejándo en claro su territorio, abrazándolo por la cintura.
"AAAY esta barbie oxigenada, no se ve muy fraternal con su hermanito...¿sera acaso que hay incesto en esa familia?? Oh por Dios que buen Chisme!!!"
Cuando se entere Lauren!!!"
Después de un rato más de "disfrutar" de los pensamientos chismosos de la secretaria, nos dió a cada uno nuestros planes de clase.
Emmett, Rosalie y Jasper se dirigierón a su clase de nivel avanzado de Sociología.
Rosalie estaba felíz al ser el centro de todas las miradas.
Yo en cambio me sentía disgustado, es horrible ser tan codiciado por el sexo femenino, y que sin conocerte estén fantaseando con uno.
-Tranquilizate Edward, no te morderan!!-Decía divertida Alice mientras nos dirigiámos a nuestra primer clase. Literatura Clásica.
La lectura era una de mis grandes pasiones,pero, en esta ocasión no me emocionaba.
¿Qué le puedes enseñar a alguién que ha vivido 100 años, cursado más de tres licenciaturas diversas, y leído la comparación de una biblioteca pública de un pequeño estado?
Era algo aburrido y tedioso.
Alice, hiba saltándo de emoción.
-Edificio 4...Es este!!-Dijo señalando la puerta abierta del pequeño salón.
Sus ojos se abrierón de pronto más de lo posible, con sorpresa.
Se quedo congelada la fracción de milésimas de segundo antes de que tirara de mi brazo, hacia atrás.
-Edward, confío en ti...Debes hacerme caso, en lo que te diga, sin cuestionarme...ni tratar de leerme.-Murmuraba a un volumén que solo nosotros oiríamos.
Bloqueaba su mente con imágenes del nuevo catálogo de moda de algún diseñador.
-Respira ondo, tóma todo el aire posible y mantente calmado. Yo de todos modos estaré al pendiente de ti.-Soltaba de repente seria.
-Alice que pasa...me estas asustando.-Susurré.
-Solo haz lo que te digo y todo saldrá bien.-Dijo cortante.
Le hicé caso, y de inmediato me tomó nuevamente del brazo llevándome al interior.
-Hola, usted es la nueva profesora de literatura ¿verdad? soy Alice Cullen-Saludaba emocionada mi hermana, a alguién.
Fue cuando la ví.
Era ella, la mujer del hospital.
El saludo de Alice la sorprendió un poco.
Abriéndo sus ojos de golpe.
De inmediato la ponzoña se acumulo en mi garganta.
Gracias a Alice, al advertirme no había respirado su intoxicante aroma, si no, ya no podría resistirme.
Deseaba desgarrar su garganta y beber el suave y cálido líquido que de ella emergía.
Alice giró su rostro para presentarme, y al mismo tiempo lánzarme una advertencia.
"Ni lo pienses Edward...No te dejaré!!"
-El es Edward, mi hermano...somos nuevos también.
Para que Aice hacía tontas presentaciones.
Nunca me he presentado a mis presas antes de "almorzarlas".
La profesora sólo se nos quedo viéndo estupefacta.
Su mirada era penetrante.
Sus ojos eran de un café tan oscuro como el chocolate. Me veía reflejado en ellos.
su pálida piel, parecía de crema en contraste con su cabello caoba.
El color azul de su blusa y el repentino rubor de sus mejillas la hacían ver más suculenta todavía.
La garganta me ardía, la ponzoña me inundaba.
Y la razón empezaba a abandonarme.
El murmullo de los estudiantes que se acercaban, me permitiéron, volver a la realidad.
Tomamos nuestros asientos, lo más alejados de cualquier ser humano.
Alice se sentó junto a mi.
-Hasta ahora todo ha salido de maravilla Edward, estoy orgullosa de ti...no te veó atacándola.-Decía sincera.
Debía confiar en ella, pero era dura la prueba.
Pasar la hora completa sin querer dejar salir mi instinto, sin sufrir, lo sentía como algo imposible.
Los pensamientos de los demás no ayudaban mucho en mi autocontrol.
"Son los nuevos...Y están como quieren"..."Es demadiado ciquita como para ser su hermana"..."Como se llamara el chico?? Es guapísimo!!"..."Será la profesora casada o soltera??"..."La maestra esta muy guapa, y no es tan grande, que diría si la invito a salir??"
Este último pensamiento me molesto en sobremanera sin saber por que.
De inmediato enfoque de quién había sido. Era de un chico, alto, rubio y se puede decir que hasta bien parecido...nada en comparación con alguno de nosostros.
¡¡PERO QUE DIABLOS ME PASA...JAMAS ME HE SENTIDO EN NECESIDAD DE COMPARARME CON UN HUMANO!!!
Pero aún así el sentimiento que ahora me ahogaba, era una curiosidad.
curiosidad por saber que era lo que pensaba la profesora.
No la había escuchado. Era raro, nunca me había sentido tan intrigado.
Pusé más atención, por si hubiera algún pequeño murmullo de su parte...Pero nada.
Frustrante..Eso era, me sentía frustrado.
De pronto se levanto de su asiento para dirigirse a la clase.
Su fina silueta, estaba enmarcada con un traje de color gris que la hacía verse profesional, la falda dejába al descubierto sus largas y bien torneadas piernas.
Su voz era suave y clara.
-Bienvenidos clase...Mi nombre es la Profesora Swan.
Fue interrumpida por un niño idiota que levantaba con entusiasmo su mano.
-¿Sí, digame?-Dijo ella cortes.
-Este...mmm..es señora o señorita??-Dijo curioso y avergonzado por sus obvias intenciones.
Pero entonces me descubrí que yo al igual que otros tantos de estos jóvenes, me encontraba seriamente curioso con la respuesta.
-Señorita...pero eso es irrelevante aqui-Respondía molesta dejándo en claro los límites permitidos con ella.
Hubo una sensación en mi, de alivio por saberlo, que me hizó sin quererlo sonreír, aunque al estudiar por el tono, de su respuesta no había oportunidad de que alguno de "sus" estudiantes se le acercara a más, me dejo molesto.
Bella Swan, era una mujer bien preparada, se veía a leguas que le gustaba lo que impartía, ya que desde que nos dió la lista de libros que veríamos en el semestre, con cada título se veía el entusiasmo en sus ojos.
No podía dejar de mirarla, me sentía atrapado por sus ojos de chocolate.
su mente era una interrogante.
Mi curiosidad aumentaba, cada vez que la sorprendía mirándome, y que se sonrojara de pronto.
Quería saber el motivo de su reacción, quería de pronto conocer todo de ella.
Pero tenía que refrenarme.
El monstruo en mí, no permitiría mantenerme sereno como para conocerla.
El sonido del timbre, me permitió salir de mi tormento.
Salí como alma que lleva el demonio sin importarme siquiera los demás.
Alice salió conmigo.
Los demás nos esperaban fuera.
-Muy bien chico...Me impresionas!!-Decia Emmett palmeándome el brazo.
-Ya sabía yo que lo lograrías, no dudé ni un segundo-Comentaba Alice orgullosa, al lado de Jasper.
-Necesite de todo mi autocontrol, para soportar la hora entera...fue un suplicio.-Dije respirando entrecortadamente, aún sin necesidad de aire.
-Aún no se si podré seguir con esto!!-aclaré.
-De ahora en adelante será más fácil...vámos vayamos a nuestras demás clases-Alice y su eterna esperanza.
La hora del almuerzo, creó que fue la segunda peor del día.
El estar rodeádos por la masa del alumnado del pueblo.
Siéndo la atracción del momento, no era lo más agradable para mi.
La atención estaba dividida.
El grupo de féminas estaba "derritiéndose" literal por nosotros.
El porcentaje de admiradoras era apróximadamente:
25% Jasper.
25% Emmett. Y a la cabeza de nuevo yo, con el 50% restante.
Con las chicas la ventaja era obvia. Rosalie por unanímidad.
Aunque Alice tampoco podía considerarse mal perdedora. Jasper "espantaba" a cualquiera que tuviera el descaro de ver de "más" a su mujer.
Las ocurrencias de algunos humanos para acercarse a nosotros para establecer comunicación era divertido.
Pero mis pensamientos seguían inmersos en la dueña de los ojos de chocolate.
No me había dado cuenta de que estaba tan distraido hasta que oí de pronto una vocecilla chillona.
-Hola...sólo pasaba para saber si les estaba gustando su primer día aquí en el colegio-Decía coqueta la chica.
Era alta, con el cabello pintado de un rojo "volteáme a ver a fuerzas" y blusa de gran escote.
Estaba aún indesisa de quién le atraía más...Nos examinaba con hambrientos ojos.
"Pues cualquiera que me haga caso, estaría bien!!! Todos son guapísimos!!!"
La primera en responder fue Rosalie.
-Pues hasta ahora estaba bien...pero hay muchas moscas!!-Decía Rosalie mostrándole los dientes con una mueca parecida a una sonrisa.
La chica se dio cuenta del peligro en la mirada de Rosalie, y dió la vuelta alejándose rapídamente sin decir más.
-Ay Rose, se veía simpática, ¿por que la asustaste?-Decía Emmett fingiéndo un puchero de desilución.
-Simpática...te voy a dar yo tú simpática en casa!!-Gruñía Rosalie.
Era muy gracioso ver al gigante de mi hermano aterrado por los celos de su esposa.
El día de escuela por fin acabo.
Me sentía bien por no haberla lastimado ni haber sucumbido al impulso de buscarla y tratar de estar a solas para cometer una tragedia.
El golpe de su aroma me llego de repénte.
Estaba cerca.
De pronto me encontre corriéndo en su dirección sin poder evitarlo.
Su olor y la ponzoña,me nublaba el pensamiento.
Alice me alcanzó había visto lo que podía suceder.
Bella corría por el pasillo, cerca de la puerta de salida, cuando se tropezó con ella misma.
sin pensarlo corrí hacía ella; evitándo que se golpeara.
No sabía cual había sido la verdadera razón de mis actos.
Si fue por quererla proteger de lastimarse o de que en el caso de que su sangre se hayará expuesta no podría controlarme aún con Alice ahí.
El sentir su cuerpo frágil y tibio traspasando sus ropas.
Escuchar su corazón bombeándo el exquisito néctar rojo.
Y ver el sonrojo exagerado en sus mejillas, me volvían loco.
-Ggracias...Edward-Dijo nerviosa.
Mi nombre en sus labios sonó maravilloso, no me había gustado tanto oirlo.
Pero al notar mi imagén en sus orbes oscuras, me hizo darme cuenta de que ella sólo estaba asustada de mi.
Del monstruo que era yo.
-Debería tener más cuidado-Solte molesto conmigo mismo, y alejándome de ella rapídamente para no asustarla más.
Aún podía sentir mis brazos hormigueantes por su contacto.
Alice me detuvo antes de llegar al coche, donde nos esperaban los demás.
-¿qué ha sido eso Edward?...por poco pensé que la atacarías!!-Gritaba Alice.
La voz ronca detrás de nosotros y su inconfundible hedor, nos pusierón alertas.
-¿QUE DEMONIOS HACEN USTEDES AQUI "SANGUIJUELAS"?-Escupía el licántropo furioso.
No era el mejor lugar para una batalla, aún quedaban algunos testigos en el plantel.
Pero de pronto recorde su rostro. Era el mismo que había visto en el hospital con Bella.
La mirada llena de odio que nos lanzaba, y el nuevo sentimiento que surgía en mi, hizó brotar un gruñido de mi pecho.
Alice me recordo que alguién podía vernos.
Fue cuando la puerta se abrió, volteándo a verla.
-Vamonos Edward, es lo mejor...por ahora-Decía Alice serena.
Mi cuerpo no quería dejarla ahí, con ese asqueroso "perro", pero ahora no podía poner en riesgo la identidad de mi familia.
Así que dimos la vuelta y llegamos al carro con mis hermanos.
-¿Qué hace uno de los "perros" aquí?-preguntaba Emmett ansioso.
-No lo sé, pero debemos irnos, no debemos buscar problemas.-respondía Alice.
Encendí el auto, y aceleré para salir de ahí veloz.
El primer round lo había ganado él, el próximo será mío.




